La razón oculta de por qué quitarán a Aunt Jemima del Pancake

La razón oculta de por qué quitarán a Aunt Jemima del Pancake

Si llegaste aquí es porque conoces la controvertida historia, así que guarda tu botella de sirope y tu cajeta de pancake para la posteridad como símbolo de un suceso sin precedente en la historia americana. Pero ante todo tienes que conocer bien quien fue, o mejor dicho quienes fueron Aunt Jemima, ya que la imagen del pancake la representaron muchas mujeres afroamericanas de 1893 a 1955, de las cuales te hablaremos sobre las tres más famosas y sus increíbles historias. Ellas son Nancy Green, Anna Short Harrington y Lilian Richards. Pero para que no te quedes en el aire es sumamente importante conocer cómo se originó la marca.

¿Cómo nació la marca?

El nombre original provenía de una vieja canción popular en Washington, D.C. que se tocaba en los shows “minstrel” llamada “Old Aunt Jemima”, estos eran actos de teatro populares entre 1880 y 1890, aunque su popularidad ya venía desde 1864, un año después de la proclamación de la emancipación de la esclavitud (lo que es muy interesante). El estilo Mistrel lo interpretaban hombres blancos imitando personajes negros cantando opera inglesa influenciada por la música negra procedente de las plantaciones.

Tarjeta postal con imagen de afroamericanos recolectando algodón

En 1888 un editor de un periódico en Missouri, Chris L.Rutt compró un molino de trigo y desarrolló la primera mezcla instantánea para pancake. Al siguiente año acudió a uno de estos actos de Mistrel, donde un actor negro, Billy Kersands actuaba un personaje femenino con el trapo en la cabeza que conocemos hoy. De esta fuente se inspiró Rutt para crear su personaje de marca, el cual hasta entonces era un rudimentario dibujo.

Rutt y su socio Charles Underwood cayeron en bancarrota y vendieron su fórmula de pancakes y marca a The Pearl Milling Company, quien desarrolló el producto. Fue esta empresa la que se determinó en descubrir a la primera mujer negra que tomaría tal lugar.

Nancy Green (1834-1923)

Hasta ahora todos los diseños para Aun Jemima eran dibujos y de pesadilla.

Para continuar con lo de la búsqueda, fue R.T. Davis el dueño de la nueva compañía quien descubrió a Nancy Green, cuya edad era de 56 años. Ella trabajaba como empleada doméstica para una familia de renombre, los Walkers. De esta manera ella se convirtió en la primera mujer afroamericana en ser la imagen de la marca Aunt Jemima, mucho antes del arroz Uncle Ben o la avena Quaker con sendos personajes pintados artísticamente o la tardía bebé de Gerber.

La primera Aunt Jemima fue pintada por Arthur Burdette Frost.

Fue en la World´s Columbian Exposition de 1893 donde la presencia de Green para promover la marca le dio la fama. Siendo una señora amigable y de buen verbo brindaba las muestras del pancake fascinando a los presentes. Tanta era la gente que atraía a las degustaciones que tenían que ponerle guardias para su seguridad. Ella se ganó el apodo de “la reina de los pancakes” y firmó con la empresa un contrato de por vida como vocera de la marca.

Sobre la vida personal de Green

Como sabemos Nancy tenía 56 años cuando le conocieron, pero ella nació siendo esclava en el condado de Montgomery en Kentuchy en 1834. Tal fue el éxito de su imagen que la compañía cambió a Aunt Jemima Mills Company. En su vida personal también sobresalió como una mujer que logró su independencia financiera lo que le dio realce y presencia como defensora de los pobres por la igualdad de condiciones para su gente de Chicago. Nancy se mantuvo trabajando para la marca hasta su muerte en un accidente de automóvil en Chicago en 1923. Sin su presencia dos años después la compañía quiebra y es comprada por Quaker Oats Company. Con una nueva compañía y sin imagen hacía falta un reemplazo.

Anna Short Harrington (1897-1955)

La segunda Aunt Jemima fue Anna Harrington, ella nació el 30 de enero de 1897 y creció junto a una numerosa familia que laboraba como cuidadores de plantaciones en una pequeña comunidad llamada Wallace en Carolina del sur, de ahí a los 12 años se mudaron a Carolina del Norte para cuidar otra granja. Estudió hasta abandonar la escuela en el séptimo grado. En 1921 se casó con Weldon Harrington, de ahí su apellido de casada. Tuvo 5 hijos; tres niñas y dos varones.

Su esposo tuvo varios problemas con la ley y la abandonó, la nieta Elizabeth Hunter declaró que él mató a un terrateniente blanco y luego escapó de la prisión y huyó hacia el norte. Con el daño hecho aparte, Anna sola y con cinco hijos se mudó a Syracuse, Nueva York en 1932.

Universidad de Syracuse, 1932

Como toda mujer humilde hizo todo tipo de trabajos para mantener a sus 5 hijos y entre 1933 y 1935 trabajó para la Universidad de Syracuse cocinando para varias fraternidades en el campus. En una feria artesanal en Syracuse ella hacía pancakes para vender y fue ahí donde agentes de la Quaker Oats Company la descubrieron. Así fue como renovó la imagen del producto Aunt Jemima apareciendo en comerciales de TV, siendo también la vocera de la marca en Nueva York. Decimos renovar, porque la anterior figura perteneció a la primera tía Nancy Green, mientras tanto veamos como fue la vida de Ann luego de su popularidad.

Desde entonces la marca le contrató para que representara con su imagen al producto a nivel nacional convirtiéndola en una celebridad, tenía chofer y viajaba en avión privado para acudir a las ferias, exposiciones y continuar con el marketing de la marca con recetas, publicidad, slogans…todo durante 14 años. En el entretanto ella cocinaba sus pancakes y demás creaciones culinarias para importantes personas, tanto de la política como particulares.

Syracuse, la 15ª cuadra era un barrio étnico que concentraba casi el 90% de la población negra de esos años en Nueva York.

Generó suficiente dinero para comprarse una gran casa de 22 habitaciones en una zona de alta clase negra en Syracuse, donde alquilaba sus habitaciones para generar renta. Anna fue una mujer que brindó apoyo a su familia manteniendo en ellos el espíritu de unión hasta el día de su muerte. Siendo que un día de octubre de 1955 un hermano le visitó a su casa, ella le dió hospedaje. Al día siguiente al él ver que ella no aparecía para el desayuno la descubre en su lecho, había muerto tranquila en su casa a los 58 años de edad el 22 de octubre de ese año.

Ante el suceso de la eliminación de su imagen en los productos de Quaker Oat Mills, su numerosa descendencia familiar no está de acuerdo con esa decisión, ya que borrarían un legado muy íntimo de la mujer que les dio todo para superarse como familia.

Otras Aunt Jemimas

Ana Robinson, enseñando paquetes representados por Rosie Lee Moore Hall.

Luego de ella existieron varias mujeres en el papel de Aunt Jemima; Ana Robinson, luego Edith Wilson, una cantante de Blues de Chicago, siendo la primera Aunt Jemima en aparecer en televisión. Luego Ethel Ernestine Harper, una maestra  de escuela y actriz, la cuarta Aunt Jemima fue Rosie Hall quien trabajaba en el departamento de publicidad de la compañía en Oklahoma. Después fue Arlene Lewis en 1955.

Cabe recordar que además de ellas hubieron más representantes de la marca

Lilian Richards (1891- 1956) Un caso especial.

Como entendemos, los Estados Unidos es una nación tan grande que hubo de representar la imagen de Aunt Jemima al mismo tiempo en cada rincón posible del país para reforzar las ventas. Una de las mujeres que cumplió ese rol fue Lilian Richards, nacida en Fourke, un pueblo de la localidad de Hawkins, Texas.

Lilian, como muchas mujeres afroamericanas no conseguía empleo fácilmente en esos tiempos, hasta que se fue a Dallas a trabajar como cocinera. Fue contratada de 1925 a 1940 (23 años) como imagen también del panacake (el sirope entró como producto apenas en 1966). Luego de un accidente vascular entre 1947 y 1948 regresó a su pueblo natal, donde murió.

Debido a su fama, incluso se declaró a Texas el estado del Pancake, como reza en la nomenclatura de entrada al Estado y en una placa conmemorativa a su honor. Hoy día…los residentes de Texas en su gran mayoría defienden la permanencia de Lilian como impulsora de los productos Aunt Jemima, Vera Harris, familiar directa de Lilian ha creado un frente activo para evitar que se borre la imagen del pancake, de la cual su tía fue parte vital de esa historia de superación y honestidad para su familia.

¿Qué significaba una Mammy en los días de Aunt Jemima?

Ya entramos a la parte gruesa de la historia, arriba les presentamos las vidas de las diversas mujeres que representaron la marca Aunt Jemima, ahora vamos a situarnos en la historia. Una Mammy, o sea la mujer que representa a Aunt Jemima era una mucama, empleada, cuidadora que empleaban los blancos para mantener organizadas sus casas, la comida y la limpieza, generalmente eran mujeres de raza negra debido a dos factores; la esclavitud, la que apenas en 1863 se estaba aboliendo, y debido a que como costumbre no se podía negar la necesidad de sus servicios. De ahí la jerarquía y la reminiscencia de la cultura esclavista norteamericana. Podríamos comparar esta situación con nuestras empleadas en latinoamérica, provenientes del interior o de comarcas indígenas en el pasado.

Para la opinión de los revisionistas las mammies eran mujeres sumisas, condescendientes con sus amos blancos y permisivas que les servían con prontitud y que además aceptaban el estado de esclavitud con alegría. Mientras por otra parte a sus hijos los trataban duramente y sin favoritismos. De hecho tal comportamiento contrasta con el de nuestros ancestros latinoamericanos frente al cuido de las tierras de sus terratenientes en nuestros países, para ponernos en contexto.

Lo que especula la historia social según Catherine Clinton, historiadora (1982), la figura de la Mammy antes de la emancipación no existía y que la creación de su imagen era intencional para los sureños mostrar una imagen positiva ante los norteños frente a la abolición de la esclavitud y además redimir la actitud del hombre blanco ante la mujer negra.

Mammys, una de tantas personalidades entre la población afroamericana, o sea muchas, como en nuestra actual realidad

Aunque crear una receta, inspirarse en una imagen, usarla como mascota, no tiene gran sentido como manipulación social, ya que el producto nació de forma fortuita, paso por procesos de fracasos y éxitos y no era predecible su futuro como producto, sino que la fama fue el resultado de la interacción social y aceptación del público.

Para el correccionismo político actual la realidad del pasado resulta perturbadora en dignidad y humanidad sobre la esclavitud, pero vayamos a las décadas del siglo pasado a observar como se desenvolvía la sociedad de esos días a través de su cultura en el tema de Aunt Jemima.

La popularidad de la marca: El público y los productos

Para quien estudia publicidad y marketing y ahora la filosofía del branding, la imagen es evocadora. Por lo tanto la apariencia de las señoras de cocina era voluminosa, lo que conecta con un espíritu maternal, por lo que la compañía Quaker Oats Company buscaba a alguien que representara en el desayuno cuidados, calor, hospitalidad y comodidad sobre tal resemblanza hogareña. En general la figura de Aunt Jemima era popular y aceptada con positivismo como representante de la Compañía por la mayoría del público. De ahí su éxito en todos los estados y la necesidad de distribuir a tantas señoras que representasen la marca.

Una película que no fue la de Scarlet O´hara

Louise Beaver (Dalilah) y Claudette Colbert (Bea) en una película inspirada en pancakes

La influencia de la marca incluso inspiró en 1934 una película llamada “Inspiration of Life“, donde dos mujeres, una blanca y un afroamericana se conocían e idearon un negocio donde la primera se hacía millonaria con la receta de pancakes de la segunda. La película recibió buenas críticas de los medios de la época, aún conteniendo ideas sobre deseos de cambios de identidad racial. Además en el film la presencia de Dalilah atraía mucha clientela al nuevo café que habían abierto, como Aunt Jemima.

Los cambios en el tiempo

La NAACP se formó luego de una mortal reyerta anti-racial en Springfield, Illinois en 1908.

La marca empezó a tener problemas entre la década del 50 y los 60’s debido a la NAACP y los movimientos del Black Power. Ellos impedían a las mujeres negras que representaban la marca a participar en eventos comerciales, por lo que la compañía empezó a usar actrices. Mientras tanto la imagen en el empaque fue aclareada y su rostro adelgazado. En 1968 le quitaron la pañoleta y le colocaron una bandana haciéndola más joven. En 1989 hubo otra queja, lo que hizo que la compañía le quitara la bandana y le pusiese aretes y un collar de perlas, el que actualmente desapareció, hasta 2020, donde a finales de año se espera se elimine su imagen del mercado.

La doble moral de la marca

Como hemos visto ya tenemos suficiente información para entender ahora el tono políticamente correcto de la empresa Quaker Oats Company. El cambio de apariencia de Aunt Jemima cumplía con las exigencias sociales de los tiempos. Mientras tanto la marca se enfrentó en asuntos legales en 2014. En un litigio que surgió en demandas de familiares se exigía una remuneración de 3 billones por el uso de recetas de Harrington (aún no probado) surgiendo diversas anomalías, como la legalidad de los parentescos, ya que una fotografía que no existía era el único vínculo de los supuestos familiares de Harrington.

Otra era la ausencia de contratos antiguos en los archivos de la compañía con Anna Harrington, ya que aparentemente no existían de forma física, además el poco interés post-mortem por su figura como emblema es otro detalle, lo que se responde al ella poseer una lápida muy sencilla para su labor en vida. Aunque es notorio que su imagen fue forzada a desaparecer y la marca transformada por la compañía por petición de la misma comunidad afroamericana en los 60’s.

Para los críticos del revisionismo (o sea gente que mira el pasado y lo condena con la mentalidad del presente) el uso de las mujeres que representan la marca es una necesidad superflua, ya que el producto les es tan vacío como comercial, y que explotan la imagen de mujeres que sufrieron esclavitud, dos de ellas, las primeras modelos.

Si bien Quaker determinó que Aunt Jemima es un personaje ficticio, representado por diversas mujeres, ninguna debería atribuirse, únicamente el uso de su imagen, y menos detalles personales como objeto de demandas. Pero el caso actual es que la imagen hoy es objeto de censura histórica y por ende se retirará del mercado por decisión propia, recordando las desavenencias anteriores y por los que probablemente la empresa busque evitar peores vaticinios a la imagen de la compañía en el futuro. Mientras tanto la compañía compensará con 5 millones a la comunidad negra cerrando esta historia.

La metafísica de Aunt jemima y los Estados Unidos

Como vimos con la abolición de la esclavitud en la historia afroamericana, Aunt Jemima expresa todos los matices sociales por los que se dividen dos pugnas sociales sobre el racismo, la tolerancia de la mayoría blanca con un espíritu rural y el avance de las ideas por los derechos civiles de corte progresista. La primera encuentra pertenencia e identidad, de ahí la idea popular de no desear que la marca perezca, mucho menos los descendientes de estas ejemplares mujeres  y por otra parte la social y activista que pelea por el avance de la dignidad de los miembros de la comunidad por medios políticos.

Justo en estos tiempos, donde se busca derribar imágenes de estatuas con esclavistas que representan la opresión también se logrará hacer desaparecer el legado o imagen de un producto por los mismos motivos, pero ¿Fueron estas mujeres esclavizadas, explotadas o denigradas? No, ni lo más cercano. Mucho menos en la idea del colectivo social de los consumidores de los pancakes. Además estas mujeres recibían salarios anuales de cinco cifras, algo no visto en la época para mujeres pobres.

Una historia de raíces frente al gobierno

La comunidad de Syracuse, donde vivió Anna Harrington, la última tía, gozaba dentro de sus predios de una cerrada comunidad socialmente complementada, dígase, una familia grande urbana. Ella disfrutó de esa comunidad. Donde años más tarde en el 15Th complejo urbano la comunidad que circundaba la Universidad en la que trabajó fue objeto del interés gubernamental por destruir las estructuras habitacionales. La esperanza en la promesa del gobierno de ofrecerles mejor vida a los afroamericanos llevo a los residentes a decidir sacrificar sus históricas estructuras, erigidas desde 1810 como la comunidad negra de Syracuse.

Lugareños marchando hacia las áreas de demolición. Su iglesia, única estructura en pie en la actualidad.

Tal sacrificio se dio, pero el racismo apareció frente a la reubicación de familias en otras ciudades. El gobierno quemó y derribó sus casas para colocar en ellas nuevos complejos urbanísticos, teatros y sitios de interés cultural que reforzasen la universidad. Como vemos diversos problemas sociales son creados por los gobiernos. En aquellos días se pedía más participación negra en la política y esos avances dieron frutos luego del 68.

La comunidad negra siempre ha estado en medio de muchas decisiones políticas por decisión propia, desde su poca influencia política en esos días, lo que hoy ha cambiado mucho en el panorama, aunque el racismo sea aún un problema cultural y social.

El nombre original para la tía es Jemima, un nombre bíblico, siendo la tercera y más bonita hija de Job. Por lo tanto esta historia tiene su lado espiritual, el cual sería borrado de la historia.

Las perspectivas del activismo

La idea de cambiar la historia para cambiar el futuro con la intención de que el enfoque racial no tenga referentes es la principal idea del activismo anti-racial, pero para tal búsqueda toda comunidad o etnia necesita tener una base cultural histórica, para referencia de sus orígenes. Quizás los orígenes afroamericanos, tengan una larga data de sufrimiento y esclavitud cronológicamente inmediata y por serlo también exista la intención de borrar esa realidad. El dilema es…¿Cómo y en qué poder reflejar su identidad la comunidad afroamericana de forma positiva?

Mientras el activismo actual tiene orígenes violentos por enfocar su naturaleza opositora a la esclavitud y la opresión, sus grupos también llevan esa militancia y de paso una ideología marxista. Y nace otra vez la pregunta ¿Cual sería la base civil, humana, y justa a través de la cual se identificase la sociedad afroamericana a partir del presente?

Da para pensar, mientras ya para finalizar de forma metafísicamente hablando del siglo pasado, una parte de esos orígenes lo representaba el nombre de Aunt Jemima en el pancake por el logro material de multitud de mujeres afroamericanas que alcanzaron un sueño imposible para muchas en una época donde demostraron haber triunfado más por sus propios talentos y trabajo que sólo representar aquel personaje y que se perderá de la memoria continua y coloquial del legado de estas mujeres como ejemplo de superación para su comunidad.

El futuro del producto

En un comunicado Kristin Kroepfl, responsable de marketing del grupo alimentario Quaker Oats Company dijo que, “los cambios a la marca, que se conocerán a finales de año, pretenden ofrecer una versión actualizada con el objetivo de representar madres cariñosas de diferentes orígenes que quieren lo mejor para sus familias”

En mi único pensamiento final, ahora en los escaparates de los supermercados sobresaldrán únicamente personajes blancos…

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