La trágica historia detrás del remodelado Parque de la 5 de mayo y el por qué de sus ángeles.

La trágica historia detrás del remodelado Parque de la 5 de mayo y el por qué de sus ángeles.

Era el año 1914, unos meses antes de la Primera Guerra Mundial y en Panamá se dió un suceso que marcó un renglón trágico para nuestra historia nacional. Mientras el hemisferio norte se convulsionaba, aquí un martes 5 de mayo a las 3 de la madrugada una sorpresiva explosión creó un incendio que amenazó con destruir la ciudad y consumir miles de vidas. La causa del incendio, una detonación que ocurrió dentro de una bodega que almacenaba pólvora propiedad del estado. Seis bomberos y dos miembros de la policía nacional cayeron víctimas de las sorpresivas y consecuentes explosiones mientras combatían dentro de aquel infierno, sumado al caos también se dieron numerosos heridos que fueron sorprendidos mientras dormían. Tomó varios días para ahogar hasta las última trazas de aquellas llamas. Se le llamó la Tragedia del Polvorín, el nombre del almacén donde ocurrió el hecho y donde hoy está fundado el hospital Santa Fé.

Dos años después, en 1916 nuestro presidente Belisario Porras inauguró un monumento en mármol para recordar a las heroícas víctimas. Para ello eligieron poner sus bases en un modesto parque triangular que dividía el corregimiento de Santa Ana y Calidonia, nombrándosele desde ese entonces La Plaza 5 de mayo.

El monumento se creó con los mismos estándares de que gozaba la escultura neoclásica de esos días de las nuevas repúblicas. Este conjunto de figuras dedicado a la tragedia del Polvorín es por hoy una de las esculturas públicas menos apreciadas de nuestro contorno urbano y la razón de ello era muy evidente, a través del tiempo el parque sufrió década tras década de decisiones que afectaron su relevancia y de eso hablarémos a continuación…

1909

Un vistazo al parque años antes de su reformación. Dos kiosco de periodicos, arbustos, postes de luminarias y su caprichosa silueta triangular que originó la forma y diseño del futuro monumento.

1915

Aqui ya se están trazando los contornos y subdivisiones ornamentales del parque. Y el área para el monumento estaba separada y en espera del mismo que provenía de Italia, porque las estatuas panameñas estaban a cargo de talleres iltalianos y eran transportadas desde el viejo continente, recordémos que en Italia estaba la base prima, el mármol.

1916

A vista de Dron se podían apreciar con mucha facilidad el parque, un árbol frontal, demás arbustos, dos palmeras en crecimiento y el monumento y sus nuevas figuras las que se podían tocar haciendose más familiares para los visitantes.

1950

La primera transformación drástica de la plaza. Se removieron los ornamentos y arbustos y en sus predios se creó un área de estacionamientos para el copioso comercio de la avenida central. Decisiones alcaldicias de la época. En la foto celebraciones de fiestas patrias.

1972

Urbanamente en esos años el diseño de fuentes decorativas era popular en el área metropolitana, era una tendencia casi obligatoria por lo que para el parque de la 5 de mayo la alcaldía ideó el construirle una amplia y triangular fuente que dominó todo el escenario, opacando la presencia y motivo del monumento. A pesar de ser geométricamente interesante, todo el diseño, la flora y la fuente restaban visibilidad a las figuras y su obelisco. Se obstaculizó el acceso hacia el motivo principal, la figura del bombero que irónicamente aparenta fugarse en agonía desesperada hacia la fuente de agua.

1995-2013

Continuaron los gobiernos con alcaldes de pobre visión artística. La remodelación de la urbanidad estuvo a cargo de la Alcaldesa Mayín Correa y una de sus marcas lo fue implantar mucha vegetación y ornamentos tropicales improvisados a las estructuras públicas. Aún con buena intención, desde este periodo hasta la próxima nueva remodelación se dañó mucho la estética coherente de diversas áreas urbanas sin una consolidación visual uniforme.

Un pavimento de piedras de río, sin una losa pulcra atraía más desperdicios, su vegetación desigual y llena de plagas y un parque casi cavernario en apariencia era lo que existía hasta hoy. Este era un fallo constante que tenían los diseños de muchas áreas que se remodelaron en los 90’s, como la peatonal y sus ladrillos falsos, la antigua avenida Balboa y sus vitrales pérsico-carnavaleros.

El vandalismo, luego de desaparecida la guardia municipal que cuidaba la extensión de la avenida central, obligó a encerrar el parque entre rejas. Incluso el monumento sufrió aquel mal necesario para su conservación, había perdido total protagonismo y entre los panameños habíamos olvidado el motivo substancial de la razón del parque. Ahora era un parque sin historia, prohibido e inaccesible como tal. Sin el debido mantenimiento sus fuentes se hicieron inservibles.

2017

La paulatina modernización del área metropolitana a cargo del Alcalde José Isabel Blandón ha revolucionado toda la faz de nuestra ciudad. Las obras de renovación del Parque de la 5 de mayo se benefició con creces y de forma definitiva.

Se sobrepasaron todos los problemas que por décadas habían afectado al monumento. Ahora es accesible, apreciable, pronunciado y nunca más ignorado, ya que el nuevo diseño, aún siendo mínimo llena todas las necesidades que el parque venía pidiendo por años. Una nueva estética, el enlosado perfecto, las bancas, aunque escasas son de calidad.

La nueva estética en verde esta muy bien equilibrada, aunque se necesitan más bancas, este es un área de mucho tráfico y en caso turístico ha de hacer cómoda la presencia de los turistas.

Ya hay fauna, palomas, mirlos, talingos, y perdices.

 

Cómodas bancas para ocupar, la limpieza es efectiva.

 

Una de las dos nuevas rampas dobles para sillas de ruedas para el acceso de personas inhabilitadas.

Amplitud, lluvia y bancas mojadas, el único inconveniente de todo parque. En total fueron 850 metros cuadrados de baldozas de granito que cubren el parque y que para colocarlos se tuvo que nivelar totalmente el piso, guardando los mismos espacios del trazado original, tal como en los días de 1916.

En las entradas de los costados deberían colocarse nuevas bancas (ya lo estoy repitiendo mucho, porque es necesario), lo que ayudaría a darle más vida al parque, ya que los pasillos son muy anchos. Las luminarias suman 20 postes con iluminación “led” que cubren bien todo el conjunto al atardecer.

Ahora el Benemérito cuerpo de bomberos de Panamá puede desenvolverse mejor al conmemorar los actos en memoria del suceso del polvorín bajo un ambiente cómodo, tal como se iba desarrollando luego de 1916. Ya no se usará más la calle trasera del parque, la remodelación ha sido un alivio para los camisas rojas.

El monumento

El eje del monumento es la figura de un bombero que en sus detalles representa el arrojo, el sacrificio y el honor que hacen contundente la existencia de este conjunto de efigies cincelada en mármol.

El monumento está flanqueado por dos ángeles que representan la ascensión sublime de los héroes más allá del umbral terrenal.

El ángel derecho lleva una corona de olivos, y aunque tenga un toque fúnebre, la corona representa la paz.

El ángel izquierdo porta dos libros, representando el conocimiento y la rama de olivos también simboliza la paz.

Las efigies fueron pulidas para recuperar su brillo original. Sólo imaginamos los decenios sin el acceso de manos que le dieran mantenimiento a las figuras antes cubiertas de polución.

Vida en lo alto, una pequeña ave divisa el paisaje desde el obelisco de este monumento, el cual nos ha acompañado como punto focal de nuestra historia humana, política y social. Hoy el monumento recuperó su justo valor tanto en espíritu como en identidad. La remodelación del parque ha refrescado la plaza inyectándole la fuerza y apariencia con que se creó esta histórica pieza de ciudad hace 102 años.

Acuarela de los dos ángeles

Visitar el nuevo monumento, renueva sensaciones que pelean por dominar el recuerdo de aquel desorden que fue el parque apenas sólo unos meses atrás. La indescriptible novedad de poder estar tan cerca de estas estatuas y apreciar sus contornos hechos a cincel sobre mármol me llevan a la necesidad de expresar tambien artísticamente su relieve. Entre las fotos que se tomaron para este artículo elegí unas tomas que expresaban mejor mi interés por pintar las figuras utilizando la acuarela tradicional. Quizás me he aventurado a ser el primero que se ha inventado pintarlas, pero es que se lo merecen y empezamos.

Foto en la laptop y papel acuarela, donde están ya dibujados a lápiz los primeros contornos y guías.

Haciendo tonos a acuarela en papel de 300gsm, pre-humedecido.

Cielo en azul y está casi listo, 5 horas en el proceso.

Marco ideal que por fortuna encontré y compré. Sus dimensiones son exactas para la acuarela y el marco dorado hace contraste con el ala dorada de este primer ángel, voy a pintar el segundo.

Acuarela 11x 14, Título; Ángel y corona.

Segundo Ángel

Lápiz.

Primeros contornos.

Avance en las sombras básicas.

¡Terminada!

Acuarela 11x 14, Título; Ángel y Olivo.

 

Nos despedimos por hoy, esperando les haya gustado el artículo. Y de paso las acuarelas, que pintamos entre técnica al agua y brocha semi húmeda usados para nivelar los tonos de grises y conservar los contornos de aquellas esculturas en mármol. Chao, por ahí les tendremos más sujetos de interes artísticos, sobre todo inspirados en Panamá.

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