Paisajismo y futurismo, una explicación sensorial del arte del paisaje

Paisajismo y futurismo, una explicación sensorial del arte del paisaje

Jardines colgantes de Babilonia

En nuestro pasado histórico, mucho antes de la existencia de la pintura, el hombre intentaba enriquecer su entorno y hacerlo más agradable a la vista decorándolo con naturaleza.
Aquel interés por modificar el paisaje se practicaba en las ciudades al usar la presencia de árboles y vegetación floral para resaltar las superficies arquitectónicas, como en los jardines colgantes en Babilonia, mucho más tarde como composición estructural en los campos Elísios en Francia y generalmente en lo urbano actual la importancia de incluir áreas verdes, primordialmente en las plazas y parques como puntos centrales de las grandes ciudades, todo esto denotando una forma prima de paisajismo.

Campos Elísios en Francia. Interés urbano por combinar arquitectura y naturaleza

Si bien era una forma manipulada de atraer la naturaleza a la civilización, luego apareció el arte pictórico y los artistas buscaron plasmar con él todas las sensaciones que el entorno natural y moderno les provocaba, transmitiendo por medio del uso del lienzo o los murales decorativos estas experiencias. Pero este género pictórico, el del paisaje el cual era poco capturado por los pintores del medievo aún no era considerado de importancia, ya que en la pintura se procuraba representar con más importancia la arquitectura medieval enfocando la atención en la documentación de las estructuras de los reinos y pueblos, siendo también sujetos y temas importantes mayormente la historia en la representación de figuras humanas, tanto religiosas como de líderes monarcas que ocupaban tales espacios en los lienzos.

Los fondos naturales eran necesarios como escenario únicamente o como en Las meninas los interiores y el entorno opulento eran lo común.

Como ejemplo Tintoretto en el siglo XVI se enfocaba en la arquitectura inmediata y con mayor destreza en la figura humana, dejando en segundo interés la naturaleza; obsérvese que sus nubes eran burdas y su vegetación casi elemental.

En este siglo el abrumador comercio veneciano recreó una tendencia parecida a las postales turísticas, ocupando los lienzos el ambiente veneciano y el paisaje exótico italiano se convirtió para el resto de la región en material artístico de interés de toda la burguesía europea, por lo que el detalle y una mejor interpretación pictórica del natural empezaban a incentivar el interés de los empresarios burgueses por del arte debido a sus experiencias personales con Venecia.

Lo mismo en las pinturas del rococco con los temas campestres al aire libre donde los jóvenes de la clase burguesa disfrutaban del placer constante de la naturaleza de forma diferente al resto de la sociedad trabajadora. En sus escenarios era palpable el protagonismo de la naturaleza, así se dan los inicios del interés romántico por el entorno.

Claude Monet y Van Gogh buscaban en la sola naturaleza una nueva forma de paisaje

Pero fue con el siglo XIX y la aparición y desarrollo del impresionismo con su búsqueda del ánimo en el color que el paisajismo puro tomó forma y prescindió del sujeto humano eliminándolos de los lienzos para darle a la naturaleza y el ambiente una importancia mayor por sus expresiones de atmósfera, luz natural y calidez cromática.

De esta manera el paisaje natural que antes no evocaba tal interés se fue haciendo cada vez más entrañable con el progreso industrial, por las grises, sucias y feas ciudades inglesas, francesas y más tarde el nuevo mundo con sus ciudades en desarrollo.

Anton Mauve, Paisaje y ganado – Artista Inglés del siglo XIX

Bruce Miller, Vacas y pollos – Artista del presente

La nostalgia por la naturaleza de una vida previa a ese siglo hacía al hombre resemblar su contacto con la naturaleza, los animales del campo y la convivencia con la agricultura tomaban en el paisaje un sentido más espiritual y sensorial en importancia haciendo proliferar el gusto por la pintura paisajista, además del ocio ganado por la industrialización.

En esta etapa el paisajismo también buscaba representar la grandeza de los accidentes geológicos, los relieves escarpados, las lejanas montañas con esta nueva mentalidad que buscaba una puerta de escape del hombre hacia sus orígenes haciendo crecer en valor el paisaje pictórico.

Bob Ross…pintor televisivo de la década del 80, que gracias a YouTube revivió nuestro interés por el paisajismo

Abrimos un espacio para darle cabida a la tecnología digital y el como desde los años 90’s los primeros programas digitales en 3D creaban paisajes burdos y antinaturales hasta con el paso del tiempo haberse perfeccionado en el impecable realismo de los fondos para películas de hoy día. Podemos rotundamente declarar al arte paisajista en la composición de estos en computadora, como el último paso en el arte. Ya presentes y envolventes dinámicamente en los videojuegos, elevando activamente nuestro espíritu nómada ancentral y descubridor implícito en nuestros genes.

Bryce, programa de creación de ambientes y paisajes digitales de gran realismo. El arte en el área digital ltambién depende de la destreza del artista y esta imagen tiene defectos de realismo, producto de un parcial dominio del poder de este programa.

Podríamos decir que el paisajismo ha sido acaparado con éxito por el arte digital, pero por sobre todo lo que brinda el poder digital de forma creativa existen otros elementos que hacen más peso en cuanto a comprender lo cualitativo del paisajismo y es el observador.

Para apreciar el paisajismo virtual cuenta en importancia que como personas hemos de haber sido testigos de tales ambientes desarrollando una experiencia natural que comprende la asimilación de la realidad en la experiencia de cada persona, es decir…que desde la niñez del entorno vamos sustrayendo impresiones sensoriales que reproducimos en la contemplación, como ríos, montañas, lluvia, luz, caminos, ambientes rurales, clima y más elementos naturales que llevamos marcados en nuestros recuerdos a medida que vamos creciendo, ellos traen implícitas emociones muy personales que el género del paisaje nos hace recrear y por ende tal es la profundidad con que el estilo paisajista influye en nuestros sentidos.

Clyde Aspevig (1951–Presente) El gran cañón, óleo sobre lienzo

De esta manera el paisajismo desde que se hizo género pictórico, como el bodegón, o el retrato tomó sentido en nuestra naturaleza humana.
Con esto quiero hacer contundente la importancia del paisaje en el futuro y como puede derivar más de la experiencia y vínculo con la naturaleza para ser apreciado a sólo contar con la simple contemplación digital del mismo en un ordenador por individuos que sin haber estado en contacto con los elementos naturales limitan su apreciación del paisaje por su escasa experiencia presencial.

Por otra parte esta el futurismo de la ciencia ficción, de ciudades ultramodernas cuya rigidez y belleza nos transportan a una utopía imaginaria llena de espectación de emociones indeterminadas en el campo mental de lo onírico en paisajes donde la naturaleza y la tecnología se equilibran con respeto y producen sosiego en esa huída imaginaria del presente muy parecida a la del hombre industrial del siglo XIX y XX al idealizar un futuro tecnológicamente perfecto.

Pero la conexión con la naturaleza en el paisajismo pertenece al hombre natural, por ende; si muere la naturaleza, muere el paisaje y muere la apreciación del mismo, que nos ha vinculado al origen del placer sensorial de la vida a través de ella, algo que el paisajismo digital y futurista aún no se cumple, ya que en ese mundo irreal no existen los olores, la brisa, el actuar de la vida y sus múltiples sensaciones que emanan y se reproducen en un lugar propio y especial llamado planeta tierra.

507 Visitas 9 Hoy
¿Qué cara pusiste leyendo este post?
  • Fascinated
  • Happy
  • Sad
  • Angry
  • Bored
  • Afraid

Si tienes algo que decir, comenta, nosotros sí leemos tu opinión...

comentarios

Top